Antidepresivos y Depresión
1, 03 de 2005-12-03 de 2005
La OMS insiste en que dentro de las nuevos problemas del Siglo XXI la depresión habrá de tener un rol preponderante. Multiples razones dan lugar a que cada dia se diagnostiquen como pacientes deprimidos a aquellos que no lo son, y asi como existe un subdiagnóstico por parte de los médicos de Atención Primaria. Distintas teorias tratan de explicar la depresión, las teorias de los receptores, ya sea aminérgica o la serotoninérgica, son las preferidas en las escuelas de medicina.
Esta visión neuroquímica de este problema subestima el rol de otros factores externos, tales como la anomia, la pérdida de trabajo, la muerte de un familiar, las guerras, la falta de futuro. Ciertamente no podemos desde la medicina abordar muchos de estos temas. Pero no menos cierto es que creer que la depresión se relaciona exclusivamente con modificaciones de los neurotransmisores forma parte del reduccionismo permanente que la medicina del Siglo XX sigue manteniendo. Hasta la aparición del DSM III, la depresión era clasificada en endógena y reactiva. En la primera no se conocia la causa y solian responder en mayor o menor medida a medicamentos, aunque tambien muchos estudios no mostraban diferencias entre la psicoterapia y la medicación. La depresión reactiva era aquella que se debia a respuestas normales a situaciones propias de la vida cotidiana, y por tanto el tratamiento se orientaba a poder ayudar al paciente a soportar mejor los mismos y se reconocia la total falta de respuesta de estos pacientes a los antidepresivos.
Los viejos antidepresivos tenian una serie de efectos adversos e interacciones incluso con alimentos que ameritaba un buen conocimiento de los mismos. A partir de la aparición de la Fluoxetina (como Prozac), la historia del tratamiento de la depresión cambió abruptamente, ya que la misma dio lugar a una de las más grandes campañas de marketing donde se exaltaba las ventajas de un mundo feliz, el mundo del Prozac, que llego incluso a que se escribieran decenas de libros al respecto. A este le siguieron otros Inhibidores de la Recaptación de la Serotonina (IRSS), como sertralina, paroxetina, citalopram, escitalopram, venlafaxina, etc. que permitieron que estos medicamentos no solo fueran prescriptos sólo por psiquiatras, sino incluso por medicos de atención primaria. El incremento en la toma de estos nuevos antidepresivos se vio incrementado en todo el mundo, hasta que a partir de hace dos años se empezó a cuestionar su mayor efectividad frente a los viejos antidepresivos, el descubrimiento del aumento de la tasa de suicidios e ideas suicidas particularmente en adolescentes, la mayor peligrosidad de alguno de ellos como la paroxetina o la sertralina (que dieron lugar a que todos estos fueran contraindicados en adolescentes, excepto la fluoxetina), estudios que muestran que la efectividad de la paroxetina no es mayor a la de otros medicamentos no sintéticos, el uso indiscriminado de los mismos en indicaciones off label, el cuestionamiento de que pese al incremento de su uso la tasa de suicidios no se modifico en varios paises, etc. Todos estos temas aparecen como controvertidos, particularmente porque la mayoria de los ultimos trabajos se basan en los criterios del DSM IV que no incorpora causas que eran reconocidas como factores de depresión reactiva, o la utilización de la escala de Haminlton para evaluar los mismos, escala que es poco menos que desconocida por la mayoria de los médicos de atencion primaria, y que ha sido validada en pocos paises, a la vez que tampoco dentro de la misma existen preguntas que permitan identificar a la depresion reactiva.
De esta manera la depresión ha visto en los ultimos 20 años un mayor rumbo hacia el mostrarla como un problema exclusivamente orgánico, ocultando otros motivos de caracter psicosocial que influyen en ella, circunscribiendo la misma a un desequilibro de los neurotransmisores.
Curioso hecho para un país como Argentina, donde el psicoanalisis abunda aún en el lenguaje cotidiano de la gente. Histeria, libido, "estas proyectando", todas palabras que provienen también de un modelo que tuvo la virtud de descubrir la psique, pero también alejarla de lo orgánico, y aún sostener al igual que el modelo reduccionista biomédico, que los traumas del pasado siguen influyendo. Un determinismo que ignora el mismo pensamiento de Sartre o Heidegger.
Curioso el hecho de que asi en Argentina estos medicamentos se consumen cada dia más. Y se hacen asociaciones tales como que la gente con cáncer padece mayor riesgo de depresion.......acaso alguien pensó que el diagnóstico es de por si devastador, y no hay pastilla que lo arregle? Y cuando no la manicomialización de la gente, y sólo basta recorrer Hospitales como el Borda o el Moyano, en la misma Buenos Aires, para ver que quienes ahi están internados lo están por su propia pobreza, y que no tienen forma de salir, ya que el mundo afuera los ha estigmatizado, y no está de más hacerse el loco para poder al menos comer, y poder referenciarse con otra tribu "la de los locos", para recuperar parte de su identidad.
Esta visión neuroquímica de este problema subestima el rol de otros factores externos, tales como la anomia, la pérdida de trabajo, la muerte de un familiar, las guerras, la falta de futuro. Ciertamente no podemos desde la medicina abordar muchos de estos temas. Pero no menos cierto es que creer que la depresión se relaciona exclusivamente con modificaciones de los neurotransmisores forma parte del reduccionismo permanente que la medicina del Siglo XX sigue manteniendo. Hasta la aparición del DSM III, la depresión era clasificada en endógena y reactiva. En la primera no se conocia la causa y solian responder en mayor o menor medida a medicamentos, aunque tambien muchos estudios no mostraban diferencias entre la psicoterapia y la medicación. La depresión reactiva era aquella que se debia a respuestas normales a situaciones propias de la vida cotidiana, y por tanto el tratamiento se orientaba a poder ayudar al paciente a soportar mejor los mismos y se reconocia la total falta de respuesta de estos pacientes a los antidepresivos.
Los viejos antidepresivos tenian una serie de efectos adversos e interacciones incluso con alimentos que ameritaba un buen conocimiento de los mismos. A partir de la aparición de la Fluoxetina (como Prozac), la historia del tratamiento de la depresión cambió abruptamente, ya que la misma dio lugar a una de las más grandes campañas de marketing donde se exaltaba las ventajas de un mundo feliz, el mundo del Prozac, que llego incluso a que se escribieran decenas de libros al respecto. A este le siguieron otros Inhibidores de la Recaptación de la Serotonina (IRSS), como sertralina, paroxetina, citalopram, escitalopram, venlafaxina, etc. que permitieron que estos medicamentos no solo fueran prescriptos sólo por psiquiatras, sino incluso por medicos de atención primaria. El incremento en la toma de estos nuevos antidepresivos se vio incrementado en todo el mundo, hasta que a partir de hace dos años se empezó a cuestionar su mayor efectividad frente a los viejos antidepresivos, el descubrimiento del aumento de la tasa de suicidios e ideas suicidas particularmente en adolescentes, la mayor peligrosidad de alguno de ellos como la paroxetina o la sertralina (que dieron lugar a que todos estos fueran contraindicados en adolescentes, excepto la fluoxetina), estudios que muestran que la efectividad de la paroxetina no es mayor a la de otros medicamentos no sintéticos, el uso indiscriminado de los mismos en indicaciones off label, el cuestionamiento de que pese al incremento de su uso la tasa de suicidios no se modifico en varios paises, etc. Todos estos temas aparecen como controvertidos, particularmente porque la mayoria de los ultimos trabajos se basan en los criterios del DSM IV que no incorpora causas que eran reconocidas como factores de depresión reactiva, o la utilización de la escala de Haminlton para evaluar los mismos, escala que es poco menos que desconocida por la mayoria de los médicos de atencion primaria, y que ha sido validada en pocos paises, a la vez que tampoco dentro de la misma existen preguntas que permitan identificar a la depresion reactiva.
De esta manera la depresión ha visto en los ultimos 20 años un mayor rumbo hacia el mostrarla como un problema exclusivamente orgánico, ocultando otros motivos de caracter psicosocial que influyen en ella, circunscribiendo la misma a un desequilibro de los neurotransmisores.
Curioso hecho para un país como Argentina, donde el psicoanalisis abunda aún en el lenguaje cotidiano de la gente. Histeria, libido, "estas proyectando", todas palabras que provienen también de un modelo que tuvo la virtud de descubrir la psique, pero también alejarla de lo orgánico, y aún sostener al igual que el modelo reduccionista biomédico, que los traumas del pasado siguen influyendo. Un determinismo que ignora el mismo pensamiento de Sartre o Heidegger.
Curioso el hecho de que asi en Argentina estos medicamentos se consumen cada dia más. Y se hacen asociaciones tales como que la gente con cáncer padece mayor riesgo de depresion.......acaso alguien pensó que el diagnóstico es de por si devastador, y no hay pastilla que lo arregle? Y cuando no la manicomialización de la gente, y sólo basta recorrer Hospitales como el Borda o el Moyano, en la misma Buenos Aires, para ver que quienes ahi están internados lo están por su propia pobreza, y que no tienen forma de salir, ya que el mundo afuera los ha estigmatizado, y no está de más hacerse el loco para poder al menos comer, y poder referenciarse con otra tribu "la de los locos", para recuperar parte de su identidad.
no se si me podrias proporcionar informacion de donde puedo comprar el medicaento de Escitalopram o lo dan en salubridad gratuitamente gracias